Proteínas: ¿verdad o exageración?
Las hormonas son como los “jefes” del cuerpo. Controlan el hambre, la energía, el crecimiento muscular e incluso el estado de ánimo. Entender cómo el entrenamiento y la alimentación influyen en las hormonas ayuda a perder grasa, ganar músculo y sentirse mejor.
Alimentación y hormonas
Proteína suficiente: ayuda a la saciedad y mantiene los músculos
Carbohidratos equilibrados: aportan energía para entrenar y ayudan a controlar el cortisol
Grasas saludables: esenciales para la producción de testosterona y hormonas tiroideas
Evitar el exceso de ultraprocesados: reduce inflamación y desregulación hormonal
Una alimentación adecuada mantiene las hormonas funcionando bien y mejora los resultados.
Entrenamiento y hormonas
Entrenamiento de fuerza: aumenta la testosterona y la hormona del crecimiento, ayuda a preservar músculo
Cardio moderado: mejora la insulina y la sensibilidad a la glucosa
Entrenamientos excesivos o sin descanso: aumentan el cortisol, que favorece la acumulación de grasa
Un entrenamiento inteligente optimiza las hormonas para perder grasa y ganar fuerza.
Sueño y recuperación
Dormir 7–9 horas regula cortisol, leptina y grelina
El descanso adecuado mejora el rendimiento y la recuperación muscular
Sin suficiente sueño, el hambre aumenta y el metabolismo se desacelera.
¿Lo sabías?