Los portugueses y el coche
El portugués cerró la puerta del coche con la llave dentro. ¡Un gran problema! Y lo peor era que la ventana estaba subida. ¿Qué hacer ahora? Manuel se quedó allí rascándose la cabeza cuando Joaquina le dio una sugerencia:
— ¡Manuel, toma un alambrito y mételo por encima de la ventana! ¡Vamos, Manuel, haz como todo el mundo en estas situaciones!
Manuel decidió seguir el consejo, agarró un alambre y comenzó a manipular la cerradura, tratando de "pescar" con un gancho en la puerta. Y Joaquina gritaba:
— ¡A la izquierda! ¡A la derecha! ¡Abajo! ¡Un poquito! ¡Listo, Manuel, ahora puedes tirar!
Manuel tiró, logró desbloquear la puerta y abrirla. Aliviada, Joaquina suspiró y dijo:
— ¡Gracias a Dios que abriste la puerta! ¡No aguantaba más el calor dentro de tu coche, Manuel!
¿Sabías??