Las primeras versiones de la historia
La famosa historia de La Bella Durmiente tiene una versión muy diferente a la que la mayoría de la gente conoce, y su origen se remonta a 1634, con el cuento “Sol, Luna y Talía”, escrito por Giambattista Basile. En la narración original, la princesa Talia cae en un sueño profundo después de herirse con una astilla de lino, siendo considerada muerta y abandonada en su castillo. Sin embargo, un rey entra en la habitación, la encuentra viva y, creyéndola muerta, abusa de ella. Él la abandona sin saber que la ha dejado embarazada de gemelos.
Meses después, los bebés nacen mientras Talia permanece dormida. Cuando los bebés intentan mamar, uno de ellos chupa el veneno que había provocado el sueño de la madre, provocando que esta se despierte. El rey, al regresar al castillo, encuentra a Talia y sus hijos, inconscientes de la traición que cometió. La reina, furiosa por la traición, planea matar a sus hijos y, tras un enfrentamiento, acaba cayendo en una hoguera.
En 1697, Charles Perrault publicó una versión más suave, La Bella Durmiente en el Bosque, que inspiró el nombre "Aurora" para la princesa. En esta versión, la princesa se queda dormida durante un siglo y es despertada por el beso del amor verdadero. Sin embargo, la historia todavía contiene elementos de traición y venganza, con la madre del príncipe intentando matar a los hijos de la pareja. El final feliz es cuando la reina termina muriendo.
¿Sabías??