La historia del amigo más famoso del papá
En la década de los 80, no había mascota más famosa en el mundo que Bubbles. El chimpancé se convirtió en una extensión de la imagen pública de Michael Jackson, acompañándolo en giras e incluso en entrevistas
El Rescate y la Amistad
El Origen: Michael Jackson adquirió a Bubbles de un centro de investigación oncológica en Texas en 1983. El objetivo del cantante era salvar al animal y darle una vida de lujo y afecto.
El “Hijo” de Michael: Bubbles no era tratado como una mascota común. Dormía en una cuna en la habitación de Michael, usaba ropa personalizada y aprendió a usar el baño.
Vida de Estrella
A la Mesa con el Rey: Bubbles comía frecuentemente en la mesa con Michael, utilizando cubiertos, y era conocido por amar el té y los dulces.
En el Estudio: Durante la grabación del álbum Bad, Bubbles estaba presente en el estudio, sentándose a menudo junto a Michael mientras trabajaba en la mesa de mezclas. Incluso aprendió una versión simplificada del Moonwalk.
El Destino de Bubbles
El Crecimiento: A medida que los chimpancés crecen, se vuelven más grandes y potencialmente agresivos. Alrededor de 2003, preocupado por la seguridad de su hijo recién nacido (Prince Michael II), Michael tuvo que separarse de Bubbles.
El Retiro: Bubbles fue enviado al Center for Great Apes, un santuario en Florida. A diferencia de muchos rumores de tabloides, Bubbles está vivo y bien, siendo hoy el “macho alfa” de su grupo en el santuario.
El Reflejo de la Excentricidad
La presencia constante de Bubbles alimentó la imagen de “Wacko Jacko” creada por la prensa, pero para Michael, el animal representaba la lealtad y la pureza que le costaba encontrar en los seres humanos.
¿Lo sabías?