La caída de Constantinopla en 1453
En 1453, la caída de Constantinopla ante los otomanos, liderados por el sultán Mehmed II, marcó el final de uno de los imperios más antiguos de la historia: el Imperio bizantino. La conquista de la ciudad, un hito decisivo, cambió profundamente la dinámica política y comercial de Europa.
Con el debilitamiento del Imperio bizantino, los otomanos establecieron su dominio en la región y comenzaron a controlar importantes rutas comerciales entre Oriente y Occidente, impactando el comercio europeo. Esto llevó a las potencias europeas a buscar nuevas rutas comerciales, estimulando la Era de los Descubrimientos y los grandes viajes de exploración, como los de Cristóbal Colón y Vasco da Gama, en un intento de acceder a las riquezas de Oriente.
Además, la caída de Constantinopla tuvo importantes implicaciones culturales e intelectuales. Muchos eruditos bizantinos huyeron a Occidente, llevándose consigo manuscritos y conocimientos que contribuyeron al Renacimiento, un período de gran efervescencia cultural, científica y artística en Europa.
Este acontecimiento no sólo marcó el final de la Edad Media, sino que también abrió el camino a la transición a la Edad Moderna, con grandes transformaciones en los campos de la política, la cultura y la economía.
¿Sabías??