Pascua: El Cordero Pascual
El Cordero en la Pascua
La figura del cordero desempeña un papel central en la Pascua en ambas tradiciones: el Judaísmo y el Cristianismo.
El Cordero en el Antiguo Testamento
Durante la primera Pascua hebrea:
Se sacrificaba un cordero sin defecto
Su sangre se utilizaba para marcar las puertas de las casas
Esta señal protegía a las familias de la décima plaga: la muerte de los primogénitos en Egipto
Este acto simbolizaba:
La protección divina
El inicio de la liberación de la esclavitud
Un acontecimiento recordado hasta hoy en el Pésaj
Jesús como el Cordero de Dios
En el Nuevo Testamento:
Juan el Bautista identifica a Jesús como el “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”
La comparación hace referencia al cordero pascual, ahora con un significado espiritual
Jesús se entrega como sacrificio voluntario para la salvación de la humanidad
Su muerte en la cruz:
Sustituye los antiguos sacrificios animales
Ofrece redención definitiva
Conexión Entre la Antigua y la Nueva Alianza
La simbología del cordero establece:
El vínculo entre la antigua alianza de Dios con Israel y la nueva alianza en Cristo
Jesús como el verdadero Cordero Pascual, cuya entrega ofrece:
Vida eterna
Reconciliación con Dios
Amor sacrificial que redefine el significado de la Pascua
¿Lo sabías?